Bebo alcohol de los pechos de una mujer hermosa

OMNIA EST VENALIA IN VRBE

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Nombre:
Lugar: Olympus mons, Thessalia, Greece

Bueno, pues mi padre se llama Cronos y lo encerré bajo tierra un día que me harté de él. Mi hermana Hera es también mi esposa y tengo hijos a porrillo.

jueves, junio 30, 2005

I Vitelli dei Romani sono belli

Hoy se cumplen dos semanas de la creación de este hermósido blog, y con él cumple años una persona muy especial para mí, fíjate. Desde aquí, mi humilde atrio virtual, quiero felicitarle y darle las gracias por tener el valor y los huevos de soportarme día tras día. Te quiero huesudo. Piensa que veinte años es la edad perfecta para entrar en el dichoso Institut del Teatre, porque con diecinueve te podrían acusar de pequeñajo y con veintiuno de... pues... de mayor de veinte ¿no? Sé que no tiene sentido, pero tenía que justificar mi afirmación. Resumiendo; te quiero mucho amor mío, no cambies nunca.

Y con este ya van quince mensajes, uno cada día desde que aquel jueves 16 de junio comenzara a escribir y a obsequiaros con mi retórica digna de elogio ¿me vais a regalar algo, lectores? aunque sea un comentario de felicitación, anda...

También quiero celebrar que mi amiga traductora de ingles ha volvido de las tierras galas, a las que huyó vilmente en compañía de su mostachudo raptor en busca de un nidito de amor. Espero que lo haya encontrado, porque de todas formas volverá a irse y necesitará dónde vivir. Quiero que sepa, señora Bermejo, que los habitantes de Micronesia desayunan cada mañana un enorme tazón de choco krispies con leche de periódico rancio además de una equitativa mezcla de amor, justicia, plátanos de canarias y truchas del Antártico, tal y como les aconsejan diez de cada nueve luchadores de pressing catch. Y cuando ya fuera de sí han echado las ganas de comer y de beber se dedican al consumo de drogas de diseño y estupefacientes variados tales como coacola, remepinky con hielo o arenisca de los valles del arroyo marchito. Y esto es todo por hoy.

Desde Lliçà con amor estornuda a causa del frío ártico el creador de todas las cosas el Padre Zeus sempiterno.

miércoles, junio 29, 2005

Bueno, bueno, bueno... ¿y esto qué es? Santa Clavos, ¿eh?

Tal i com em vas recomanar m'he passat tota la nit pensant en perquè em continues parlant. Digue'm Bobby. Acabada la nit de reflexions he arribat a diverses conclusions que ara exposaré segons l'ordre de possibilitat, de més possible a menys possible:

1-perque et vaig dir que en un futur et contractaria.
2-perque en realitat ets del planeta del Zoiberg.
3-perque t'atratauen irresistiblement els monstres de fira (altrament dit freaks).
4-perque t'ho passes bé parlant amb mi.

Sí, has llegit bé: de més possible a menys possible. El cas és que ara et preguntaràs perquè haig de fotre això al blog. Doncs també hi ha diversos motius:

1-perque així tinc alguna cosa de què parlar.
2-perque vull.
3-perque ho volen les Parques.
4-perque m'ho diu un duendecillo o dàimon que també m'obliga a cremar coses.

Aquestes possibilitats no estan ordenades segons cap criteri, així que no hi vulguis veure cap. Bé, ara et deixo amb la teva història i els teus líders faixistes, o sigui, fabricants de faixes.

En la llengua de Joanot Martorell s'acomiada feliç el pare Zeus apleganúvols.

martes, junio 28, 2005

Azúcar glasée

Cayendo vilmente en la vulgaridad y puesto que nadie visita mi elitista blog tendré que adecuarme a las peticiones del vulgo, porque el vulgo es Roma y quien controla el vulgo controla Roma. Y el vulgo pide hablar sobre los placeres de Venus, la ingente caterva de ignorantes que pueblan las calles ansía saber sobre la vida amorosa y sexual de los que le rodean. ¿Por qué? muy sencillo; porque a veces, las más de ellas, son cortos de miras.

¿Qué decir sobre mí relacionado con este aspecto? Ciertamente no conozco el verdadero significado del sintagma amor correspondido porque nunca me han amado, así que tampoco tengo mucho más que decir que un niño de diez años. Bueno, vale, sí que puedo decir algo más. Puedo retorizar sobre mi pasada tristeza y desasosiego, sobre mis antiguas torturas mentales pensando en aquella chica de aquí o la de más allá, sobre mis retorcimientos mentales y los buenos augurios imaginados por mi mente enfermiza. También puedo hablarles sobre mi actual estado de supremacía intelectual y la resultante tranquilidad amorosa en la que me encuentro. Y es que lo que tenga que llegar ya llegará y no vale la pena andar complicándose los días con algo que, por ahora, no echo de menos por la sencilla razón de que nunca lo tuve. Quizás algún día pueda pensar que no soy capaz de gustar o de poner caliente a una damisela, y me preocupa, pero no tiene más trascendencia que un breve momento de debilidad interna.

Ahora que lo recuerdo, cuando tenía unos siete años una chica me intentó llevar por el mal camino, el de la lujuria y el sexo desenfrenado. Nuna se lo había contado a nadie, así que ya se pueden sentir privilegiados. El caso es que esta bondadosa niña un par de años mayor que yo había encontrado en la habitación de sus padres un libro sobre sexo con posturitas y tal. Ya sabemos todos que el hombre actúa por mímesis, y la dulce niñita no encontró nadie mejor que yo para mimetizar los conocimientos de aquel libro. Así, mientras nuestros padres estaban en el comedor nosotros dos no encerrábamos en su habitación a fornicar con dudosos resultados. Ya me dirán: ella todavía no tenía la regla y yo no sabía ni lo que tenía entre las piernas. Sólo sé que cuando intentaba introducir mi pueril miembro en su cavidad entrepiernil (porque ella me guiaba) a mi me dolía horrores. Y desde entonces no he tenido más contacto sexual con mujeres hasta hace poco, cuando introduje mi lengua en la boca de otra persona por primera vez. Es triste besar por primera vez a los diecillueve, pero más triste es de robar.

Sé que no se creerán ni una sola palabra, y no porque no sea convincente, sino porque soy tan encantador que parece imposible que haya estado desaprovechado tantísimos años. Pero les juro por el Estix que es tan cierto como que Roma leído de derecha a izquierda es amoR.

Abandonado por la Citerea se lamenta el padre de los dioses y los hombres.

lunes, junio 27, 2005

Introducción al detectivismo avanzado

Curso de iniciación

La noche era húmeda. Excidium dibujó un ocho por entre mis pies, fregando su inmenso cuerpo peludo contra las perneras de mi viejo pantalón negro. Dio tres vueltas y finalmente se detuvo a limarse las uñas en mis zapatos. Era un gato tonto y gordo, siempre andaba con los ojos medio cerrados, como discerniendo cuestiones graves e inabarcables. Cuando acabó de desgastarme aún más los sucios cordones me miró y habiendo cesado el ronroneo maulló.
-Lo sé. Se retrasa.
Saqué un cigarro y la caja de cerillas del bolsillo derecho de mi gabardina. Apoyado contra la pared y bajo la luz de la farola empecé a fumar. Excidium se sentó entonces sobre sus patas traseras y cerró los ojos a esperar, como una figurilla de esas que se venden en los bazares orientales. Yo incliné mi sombrero levemente hacia delante, de manera que mis ojos quedaban tapados para un hombre de mi misma altura o mayor. No lo hacía por nada en especial, simplemente porque me gustaba, me daba un aire de misterio ciertamente agradable. Pensándolo bien la baja neblina que cubría aquel oscuro callejón conmigo allí plantado fumando bajo una farola y un gato gordo a mis pies era una escena harto curiosa. Me gustaba mi trabajo; cuando aquel imbécil llegara y se encontrase con todo el cuadro que había montado ya me habría hecho la mitad de la faena meándose de miedo. O al menos eso creía. Al cabo de poco apareció tambaleándose como el cojo desgraciado que era, se le había oído llegar hacía por lo menos dos manzanas. Arrastraba su pie izquierdo haciendo ruido, torpemente, yo me encendí otro cigarro.
-Para ser un confidente no eres muy discreto, ¿no crees? -ironicé.
-
Chúpame la polla, guaperas.
-¡Eh! Tranquilízate… -parecía que no estaba demasiado asustado -o mi gato se verá obligado a propinarte una buena paliza.
-Él también puede chupar si quiere -ciertamente no estaba asustado. Intentaba mirarme a los ojos pero yo los mantenía ocultos bajo el sombrero, había visto ya demasiadas veces su asquerosa cara y preferí fijar la vista en sus manos, siempre era más prudente.
-Dime, ¿tienes la información que te pedí?
-¿A ti qué te parece? Seré cojo pero aún sirvo para algo, maldito detective comemierdas.
-Nadie lo duda, Freddy. Nadie lo duda. ¿Verdad que no, Excidium?
-Miau… -dijo con total sinceridad. Su grave y ronco maullido resonó por todo el callejón. El chivato se quedó allí plantado, esperando que le diera su recompensa por haberme traído la información.
-Supongo que quieres lo tuyo -metí la mano en el bolsillo interior de la gabardina y saqué un sobre cerrado. Él hizo lo propio. Cuando metió la mano en su bolsillo pude ver entre los papelajos una pistola.
-Así me gusta guaperas, toma tu maldita información.
Le entregué su sobre y el me entregó el mío, entonces le miré a la cara. Parecía satisfecho.
-Gracias, Freddy. Siempre puedo contar contigo.
Sonreí y le guiñé un ojo, casi burlonamente. Él se percató de que pasaba algo.
-¿A qué viene eso?
-¿El qué?
-Esa maldita mirada, ¡joder! ¿Te crees que soy ciego?
-¿Mirada? Yo no te he hecho ninguna mirada. Vayámonos Excidium, este hombre tan simpático ya nos ha dado el regalito.
Hice ademán de irme, pero el muy bruto (e inconsciente) me cogió de la gabardina por el cuello con una mano mientras con la otra abría el sobre cómo podía. Cuando, harto de pelearse con el papel, abrió el sobre de un mordisco y vio su contenido me lanzó una mirada que no auguraba nada bueno para él.
-¿Qué rayos significa esto?
-¿El qué? -dije aún con la sonrisa en la cara, me lo estaba pasando pipa.
-¡¡No juegues conmigo!! ¡¿Dónde está el maldito dinero?!
-¿No está en el sobre? -apenas podía contener la risa.
-¡¡Maldita sea!! ¡¡No me provoques, guaperas!!
Hablaba entre dientes, sin subir demasiado la voz pero con histeria. Me cogió con las dos manos y me zarandeó con violencia. Yo intenté tranquilizarlo.
-Tranquilízate, Freddy. Suéltame.
-¿Que te suelte? ¡¿Que te suelte?! ¡¿Dónde está mi dinero?!
Finalmente me soltó y entonces me amenazó con su dedo índice.
-Dime dónde está mi m…
-Tranquilo -le interrumpí mientras me colocaba bien la gabardina -todo tiene explicación.
-Eso espero, por tu bien.
-Verás, Freddy. El dinero no lo he traído, no lo he podido conseguir. En cambio te he traído eso que tienes ahí.
Él arrugó la foto de Excidium que tan bien me había quedado y la tiró al suelo mientras me miraba amenazadoramente. Desagradecido.
-Siempre tienes que complicarlo todo, Freddy –añadí jocoso. Ahora venía lo mejor, sacó la pistola que llevaba en el bolsillo y me apuntó con ella.
-Devuélveme el sobre; si no hay dinero, no hay sobre.
-Vamos, hombre. Necesito esa información, ¿no puedes hacer la vista gorda por esta vez?
-¡No!
-Guau, qué contundente… -acercó el cañón aún más a mi pecho.
-El sobre –insistió.
-Vale, vale, no te pongas así, hombre.
Metí la mano en el bolsillo interior de la gabardina donde, además del sobre, guardaba también un artículo de aquellos de broma que dan calambre. Parecía estúpido pero la experiencia me había enseñado que era mucho más útil que cualquier otra cosa. Cuando el pobre cojo desgraciado fue a coger el sobre se llevó tal susto que apenas vio venir mis nudillos contra su cara. Había pegado muchos puñetazos desde aquel día en que, con apenas quince años, me estrené con mi propio padre, y os aseguro que mis derechazos eran especialmente efectivos. Freddy cayó al suelo con la nariz rota, intentó coger la pistola pero yo ya la había mandado lejos de una patada. Entonces le apunté con la mía, que había mantenido escondida en mi mano izquierda todo el rato.
-¿Cómo? ¿De dónde has sacado esa pistola?
-¿Buen truco, verdad? La podía haber llevado
tranquilamente en el bolsillo pero así causa más impresión. Devuélveme el sobre, anda.
-Tú y tu estúpido gato me las vais a pagar. –propuso mientras me devolvía el sobre.
-Tirado en el suelo y con un arma que te apunta nunca fue una buena posición para hacer amenazas.

-Chúpame la polla, guaperas.

Fin del curso de iniciación.

El detective sempiterno de lo mortal y lo divino se marcha lupa en mano.

domingo, junio 26, 2005

Desde casa de mi abuela

La espesa floresta se interponía entre su mirada y la de ella. Desnuda, se estaba bañando cabe el lago. Él la miraba a escondidas desde detrás de un arbusto punzante, pinchándose cada vez que se recolocaba para mirar mejor. En realidad sólo era un playmobil vestido de guardia montada del Canadá, pero le gustaba imaginarse que era un hermoso joven semejante a los dioses y que aquella Barbie de allí era una nimfa. La espesa floresta eran bolsas de papel de CD's, el arbusto era un disquete de la mesa del ordeñador y el lago era el router ADSL, pero de los sueños también se vive.

Aburrido en el hogar familiar se derrite de calor Zeus lanzarrayos.

sábado, junio 25, 2005

καὶ γάρ τ᾽ ὄναρ ἐκ Διός ἐστιν

Tal y como esperaba esto de publicar una entrada cada día comienza a resultar complicado. Además, no vale la pena puesto que mis lectores son tan pocos que el esfuerzo literario no se ve recompensado. Sólo me queda seguir poniéndome una y otra vez el anuncio de AMSTEL que tan contento me pone.

Cambiando de tema, del tema de esta entrada, porque lo que voy a hacer es volver al tema de todos los demás posts, hoy he soñado que era Patroclo. Para los que desconozcan quién es este ilustre personaje les diré que es un héroe del ciclo troyano, perteneciente a la hueste argiva, primo y amigo íntimo de Aquiles y mayor que él, aunque en la ridícula película de Brad Pitt era más joven. Bueno, entre otras muchas chorradas además de que Aquiles entra en el caballo, la guerra dura apenas un mes, Menelao muere, se confunden Criseida y Briseida, etc, etc, etc. Pero para criticar esta magnífica película ya abriré otro tema, así tengo algo de qué hablar. El caso es que yo era Patroclo, pero justo cuando me estaba poniendo el cinturón me he despertado. Es lo único que recuerdo. ¿Quizás fui Patroclo y soy su alma reencarnada que ahora recuerda su vida anterior? Si es así, mi cuerpo se llena de orgullo y satisfacción al haber sido el amante del héroe de los pies veloces. Porque eran amantes, que lo sepáis.

Bueno, yo no me voy porque me tenga que duchar, pero sí porque ya me estoy cansando de decir tonterías, así que adiós.

Zeus protector de la agorá se despide.

viernes, junio 24, 2005

Tα Bήματα

Hoy quiero transmitirles un bonito poema del neohelénico poeta Konstantin P. Kavafis que me gusta especialmente. La traducción es al catalán, y si no la entienden se aguantan o miran la inglesa en esta página. Quizás cuando haga algo de griego moderno me pongo a traducirlo, pero por ahora lo único que les puedo decir es κιλολολου.

Tα Bήματα

Σ’ εβένινο κρεββάτι στολισμένο
με κοραλλένιους αετούς, βαθυά κοιμάται
ο Νέρων — ασυνείδητος, ήσυχος, κ’ ευτυχής·
ακμαίος μες στην ευρωστία της σαρκός,
και στης νεότητος τ’ ωραίο σφρίγος.

Aλλά στην αίθουσα την αλαβάστρινη που κλείνει
των Aηνοβάρβων το αρχαίο λαράριο
τι ανήσυχοι που είν’ οι Λάρητές του.
Τρέμουν οι σπιτικοί μικροί θεοί,
και προσπαθούν τ’ ασήμαντά των σώματα να κρύψουν.
Γιατί άκουσαν μια απαίσια βοή,
θανάσιμη βοή την σκάλα ν’ ανεβαίνει,
βήματα σιδερένια που τραντάζουν τα σκαλιά.
Και λιγοθυμιςμένοι τώρα οι άθλιοι Λάρητες,
μέσα στο βάθος του λαράριου χώνονται,
ο ένας τον άλλονα σκουντά και σκουντουφλά,
ο ένας μικρός θεός πάνω στον άλλον πέφτει
γιατί κατάλαβαν τι είδος βοή είναι τούτη,
τάνοιωσαν πια τα βήματα των Εριννύων.

ELS PASSOS

En un llit de banús, que adornen
àguiles de coral, amb son profund
dorm Neró -inconscient, tranquil, feliç:
en plena dolor de la salut carnal
i tot el bell ardor de la jovença.

Però la galeria d'alabastre, que tanca
l'antic larari dels Aenobarbs,
els seus Lars que estan neguitosos!
Tremolen els minúsculs déus domèstics
i proven d'amagar
llurs figuretes insignificants.
Perquè han sentit un so de mal auguri,
un so mortal que puja les escales:
un passos com de ferro, que els graons en trontollen.
I amb el cor apoquit els pobres Lars s'enfonyen
cap al fons del larari,
l'un amb l'altre ensopeguen, debateguen,
cauen l'un sobre l'altre els minúsculs deuets;
perquè han comprès quin és aquell so que s'apropa,
ja coneixen que són els passos de les Fúries.

Atemorizado por la ira de las Euménides se esconde Zeus portaégida que amontona las nubes.

jueves, junio 23, 2005

ὣς οἵ γ᾽ ἀμφίεπον τάφον Ἕκτορος ἱπποδάμοιο

"Y así se celebraron los funerales de Héctor domador de caballos..."

Cuán bello es el último verso de la Ilíada... cuando la tiniebla haya velado mis ojos y mi alma se haya precipitado al Hades quiero que me hagan como a Héctor. Bueno, excepto por lo de pasear mi cuerpo moribundo alrededor de Troya atado por los tobillos al carro del Pelida.

Siempre he creído que los cristianos son poco consecuentes cons sus creencias, me explicaré, si cuando una buena persona muere va al Cielo y se va a pasar la eternidad rodeado de cosas hermosas, ¿por qué cojones el ritual de la muerte cristiana es tan triste? Tendríamos que alegrarnos por él. Y si el difunto va a ir al Infierno hay que llorar menos aún, porque quiere decir que en vida fue un pecador hijo de mala madre, ¿no? Que aprendan de los antiguos descendientes de Héleno, esos si que sabían. Cuando un tío (un ricacho, se entiende) la palmaba lo quemaban y lo honoraban, celebraban un banquete, lloraban un poquito por aquello de digerir el festín y luego se ponían a jugar en el parque: que si lanzamiento de disco, que si carreras, que si pugilato, que si parchís... psché... eso es un funeral como Zeus manda... Δις δ τελεετο βουλque dirían ellos. Otra magnífica tradición que practicaban los antiguos y que hoy en día aún se conserva (pero con mucho menos estilo) es la de los epitafios. Qué fashion resultaba meter un par de dístico elegíacos en la losa de tu tumba...

Ille ego qui fuerim tenerorum lusor amorum,
quem leges, ut noris, accipe, posteritas!

"Para que lo sepas, yo soy aquel que bla, bla, bla..." encima con amenazas. Luego había que acabar poniendo las típicas siglas, que vendrían a ser la equivalencia a nuestro Requiescat In Pace:

H S E
S T T L


Oséase:
Hic Situs Est (aquí descansa) Sit Tibi Terra Leuis (que la tierra te sea leve). Qué bonito, ¿no creen? Y quedaba más fashion todavía si remataban el nombre del difunto poniendo alguna que otra letra griega.

PVBLIVΣ OVIDIVΣ NAΣO

Cuán estilosos eran estos romanos... es tan sutil que seguro que ni siquiera lo habían notado, ¿verdad? Para acabar predicaré con el ejemplo y a modo de epitafio les diré que:

Es acogedor un hogar de pino bien barnizado
mas aún más acogedor es el encajonado,
que los hombres mortales son por naturaleza
y no hay dios que se lo quite de la cabeza.

El inmoral (que no inmortal) Zeus acosanimfas de crisoelefantina se complace en haberles hecho pasar el rato.

miércoles, junio 22, 2005

Sobre la vergüenza ajena o los cástings de O.T.

Como no hay nada más que decir sobre este tema, hoy les hablaré sobre la familia. Me gustan los spaguetti La Familia.

¿Qué haría yo sin mi familia? Para empezar no habría nacido, la cual cosa ya es motivo para odiarlos un poquito. Y no es que no me guste estar vivo, si no que sencillamente es una putada que te cruja la rodilla cuando estás sentado cómodamente ante el ordeñador (¿quién habló sobre perros y hombres y amigos? en esa ecuación el perro debería ser el ordeñador) charlando gustosamente con una rubia hermósida. Otro motivo para amar a tu familia con ponderada devoción es su total y abosulta falta de comprensión. ¡Vaya! sin haberlo pensado, me ha salido un pareado... ¡Pardiez! lo hice otra vez... pero bueno, suerte que tengo mi otra familia, la de verdad. Somos tan felices que damos asco. Creo que Santa Claus en su puta casa del polo norte no es tan feliz dándole por culo a su querido reno de la nariz roja, Rudolph.

Sin embargo últimamente mis hijas me están perdiendo el respeto... ¡después de todo lo que les he dado! Supongo que el hecho de no haber conocido a su madre les ha afectado, pero bueno, yo tampoco la conocí nunca y no me quejo. También es un poco extraño que una de ellas sea mayor que yo, pero más extraño es todavía que la engendrara de mis vergüenzas. Bueno, relativamente extraño, pues hay que tener en cuenta que como divinidades que somos nos podemos permitir ciertos lujos narrativos que otros no pudieren. Ella es la guapa, supongo que porque salió de ahí. Mi otra hija es la inteligente, porque salió de mi otra cabeza, la de arriba, pero no es que sea fea, ni mucho menos, pues siendo hija de su padre no se podía esperar menos. Recuerdo lo bien que nos lo pasamos el día del laurel...

También les quería hablar de mis dos queridos hermanos, los dióscuros. Son sencillamente los mejores hermanos que un hombre como yo podía desear. El uno es un despistado feliz que dice habitar bajo tierra, se ríe él solo de sus malísimos chistes y la pasta le sale por las orejas. El otro está dotado con el poder de ver las cosas venideras, pues qué menos cabría esperar del propio Loxias, además es bello en extremo y todo un maestro con la cítara. Un galán.

Por último quería hacer mención de mi augusta madre, que pueden ustedes ver aquí sentada con dos de sus hijos y una de sus nietas. Es la explicación a que seamos todos tan guapos, famosos, ricos, inteligentes y modestos.

Habrán visto que cada párrafo que dedico es más corto que el anterior, esto no significa nada más allá de mi cansancio y de la falta de palabras para expresar mi orgullo familiar. Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno, pero seguramente el que lo dijo era tan virgen como yo. Y es que es increíble cómo un hombre, sin haber provado los placeres de Venus, ha sido capaz de engendrar no sólo dos hijas (que son las legítimas), sino además multitud de bastardas que corretean libres por ahí. Y cada día me sale alguna nueva. Así soy yo; padre en tanto que feliz.

Saludos desde el Olimpo de parte del jefe.

martes, junio 21, 2005

Οινοι βεβαρεοτες

"Entorpecidos por el vino -dijo- los hombres sueltan solemnes tonterías." "¿Y ésa es tu gran aportación?" No parecían estar de acuerdo. El acero cabe el muslo y la intención en las mientes eran un arma de doble filo; ciertamente no era buena idea acabar con la hoja llena de sangre del Atrida, pues su vida y su gloria acabarían con él. La de ojos de lechuza, apareciendo con la oportunidad característica de los de su ralea, le asió de la rubia cabellera y lo domeñó. "No debes, Eácida, ser tan impulsivo -recomendóle- pues si acabas con el hijo de Atreo pronto tu ilustre abuelo y sus dos hermanos habrán de juzgar tus actos." Y así la hija de Crises acabó con el sacerdote de Apolo y la de Briseo con el caudillo de guerreros, pues íbase cumpliendo la voluntad de Zeus portaégida.

Así pues los mortales estamos sometidos al eterno tejer de las tres hermanas. ¿Vale pues la pena esforzarse por algo si igualmente lo que tenga que ser, será, y lo que no, no? He llegado a la penosa y poco original conclusión que si nos quedamos sentados en casa viendo pasar al Titán de mente tortuosa la vida pierde todo sentido, y que por lo tanto debemos actuar por nosotros mismos aunque creamos que nuestros actos están dirigidos por fuerzas invisibles. ¿Y a qué viene tan profunda y poco adecuada reflexión? Pues a que ya me he cansado de estar en casa sentado viendo pasar al Titán de mente tortuosa y he decidido hacer un cambio en mi perezosa forma de vida. Al fin y al cabo o hago eso o más vale que me pegue un tiro, y no tengo ganas de ir al super a por una bala, que están caras. ¡Ay, no! Que esto no es América...

Detractor del continente desconocido hasta la médula, les saluda el prepotente esposo de Hera, la de níveos brazos.

lunes, junio 20, 2005

crème chantillée

Hoy como ayer me dolía el estómago, esto de comenzar un régimen y dejarlo y retomarlo y dejarlo y etecé no parece demasiado saludable. Ahora sé cómo se sentía Cronos antes de vomitar a sus amadísimos hijitos.

El caso es que hoy he llegado al punto de reunión habitual (bar de letras para los amigos) y me han comentado la aparente pérdida de peso de la que parece ser soy víctima. Es que ya no me quieren ni mis grasas... me siento desaprovechado; con tanto amor para dar y sin nadie para recibirlo. Sí, sí, sí... me siento desaprovechado, me siento inútil, me siento impotente, pero sobretodo me siento con la espalda recta que se ve que es importantísimo para la salud. Ya saben: colchones de látex y buenas posturas. Esas son las claves de una vida saludable, nada de dietas ni polleces de esas. Bueno, salvo unos pocos casos de dietas saludables que sí deben practicar. A continuación se las especifico:

-Dieta del cucurucho, comer poco y follar mucho.
-Dieta del Bustamante, comer poco y follar bastante.
-Dieta del arroz, comer poco y tener sexo atroz.
-Dieta de la Coca-Cola*, comer poco y follar: cómo mola.
-Dieta del cagar, follar sin parar.
-Dieta del Fraga, cogé una tía y bajal·le lah bragah.
-Dieta del filólogo clásico, alcohol y sexo es lo básico.

Estas son las dietas que recomienda el Instituto Necrófago Universal de Telémaco, Idomeneo y Laocoonte, cuyas siglas no hace falta reproducir. Y pensar que un día como hoy, hace ya más de un par de minutos aprox. (quizás unos dos mil setecientos años realmente), un tipo ciego, griego y con acento jónico con contaminaciones de eolio se dedicó a escribir un poema de más de veintemil versos... para que luego digan que los hombres somos mortales... psché...

Estomacalmente aturdido, les vomita el hijo de Cronos de pensamientos tortuosos.

*O coacola según mi amiga traductora de ingles.

domingo, junio 19, 2005

crème fouettée

Hoy me duele la cabeza y mi familia por parte de madre está por aquí tocándome las pelotas, así que no esperen demasiado de mi brillante cerebro. Por ahora me ha costado una eternidad encontrar un título decente para el post y nisiquiera sé si se dice así. Se lo podría preguntar a mi progenitora, que es de las tierras galas, pero no tengo ganas de ir a buscarla.

El caso es que tanto si se dice así como si no, hoy no estoy para cuerpos de Cristo.

Esta noche (es decir, ayer por la noche) me dolía el estómago cosa mala y yo no sabía si lo estaba soñando o si era real. Ya me ven a mí con mi metro noventayséis de altura y mis más de ciento trenta quilos de peso retorciéndome de dolor por el lecho. Suerte que el colchón es de látex, porque sino me hubiera clavado los muelles. Es un lujo tener un colchón de látex, no se crean, de buenas a primeras si traes al hogar una fémina (o un másculo, a mi me da igual) el griñolar ya no delata las nocturnas actividades. También es cierto que es más cómodo, es mejor para el descanso y todas esas cosas pero a mí me la pela, ciertamente. A mi lo que me interesa son los placeres de la carne.

Puede ser que tenga un trauma con esto del placer de Venus, pero es normal. Bueno, les dejo, ya continuaré otro día con mis problemas mentales.

Con la cara llena de nata montada les escupe el Todopoderoso Zeus que se regocija en el rayo y en el trueno.

sábado, junio 18, 2005

Vae uictis!

"¡Ay, de los vencidos!" Le dijo el caudillo galo al romano moribundo, orgulloso de su victoria.

Siempre me pregunté si verdaderamente aquel protofrancés de tres al cuarto que juraba por un tal Tutatis tenía conocimientos serios de la lengua latina o si en realidad espetó un "merde allors" o algo por el estilo. Es como el caso del Eo rus. Dudo que un lacónico espartano hablara la lengua del pueblo de Quirino, y menos para comunicarse con su vástago.

-Eo rus.
-I.

No lo veo posible. No me lo creo. Además, el diálogo es estúpido...

-Voy al campo.
-Ves.

Pues vaya una mierda. Yo propongo renovar el dicho popular y cambiar el significado de la conversación:

-Veo el plus.
-¿Y?

O mejor aún:

-Tengo pus.
-¿Y?

Obsérvese como el segundo interventor nunca varía su mensaje. Es la gracia de los espartanos, que eran de pocas palabras. Hay todavía una tercera interpretación, a mi entender la más acertada de todas:

-¿Cuánto vales?
-Mil.

Cabe decir que para llegar a esta conclusión tuve que valerme de la experiencia de una compañera interpretadora de ingles (sí, de ingles, sin tilde) y árabe. En cualquier caso, el primer triumviro lo formaron César, Pompeyo y Craso.

Montado en cólera (mi tierna gatita) les saluda el Cronida que amontona las nubes.

viernes, junio 17, 2005

Si saber no es un derecho seguro será un izquierdo

Así reza un verso de una cancioncilla de un cantautor cubano muy agudo (por la voz y por el intelecto) y he querido transmitirles la cita. No tiene nada que ver con el tema del que les voy a hablar, de hecho hoy quería hablarles sobre un tema del cual me congratula afirmar que soy todo un experto, porque... ¿acaso no es un experto en patatas bravas el que se pasa el día entre patatas bravas? de la misma manera yo soy experto en el antiguo arte del figoló. Y os preguntaréis: ¿qué es un limón al curry? pues yo qué sé, cariño, yo qué sé...

El término figoló nace de la mezcla entre filólogo y gigoló, como muchos de ustedes ya habrán sabido deducir. El figoló es el filólogo por excelencia, el figoló es el hombre o mujer que conoce muy bien sus armas: las palabras. Y las usa para conseguir lo que quiere: una Game Boy Advance SP con el magnífico juego de Hamtaro. O sexo, que sería más apropiado (por aquello del gigoló, ya saben). Y no les conviene meterse conmigo, pues les podría seducir sin darme cuenta. Me ha pasado más de una vez que de repente, sin saber cómo, me he encontrado bebiendo alcohol de los pechos de una mujer hermosa, que, dentro de lo que cabe, aún es agradable... pero aquel día... aquello no fue tan agradable... a no ser que te guste que una perdil (cognitivus perdilis ecuatorian, conocidísma ave paradisíaca) te hunda los dientes en la carne trémula para instalar allí su jocoso nido de amor maternal. En fin, que os den por el culo a todos que ya me estoy hartando de las ventanas emergentes del puto panda antivirus. Hola.

Desde sus altas estancias del Olimpo para todos ustedes; Zeus Hospitalario.

jueves, junio 16, 2005

De musicibus

Los antiguos decían muchas cosas, que para eso estaban dotados del don de la palabra, pero entre muchas de las cosas que decían yo me quedo con una: "hola puta" Uhm... creo que no era así... en cualquier caso los antiguos consideraban los músicos gente sabia, los veneraban y los respetaban. El dios de la sabiduría, de la belleza, del orden; Febo Apolo, el flechador, era un músico de cojones. Yo soy un músico de cojones. Yo no soy como aquellos tíos calvos que afinan la harmónica con las orejas, ni como aquellos otros que sienten predilección por las vizcas. Yo soy un músico hecho y derecho. Vale, no he estudiado música en mi vida, no soy capaz de reproducir cuatro notas seguidas de memoria, tengo un oído pésimo... ¿y qué? eso hace mi arte más meritorio, eso precisamente convierte mis manos en maestras y mis interpretaciones se tornan mucho más significativas. Es como el simio que aprende que para matar un jabalí de punzantes colmillos lo tiene mucho más fácil si usa una arma que si le mete una paliza a puñetazo limpio, se cansará menos. Vamos, digo yo. El caso es que en este blog encontraréis a un tipo (yo) que es estudiante de filología clásica y que os desea a todos feliz navidad, y me importa un bledo que sea junio, si Movistar puede hacer un carnaval ahora yo puedo hacer una navidad también.

Con la compañía de Carlinhos Brown les habló el padre Zeus portaégida.

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