Desde casa de mi abuela
La espesa floresta se interponía entre su mirada y la de ella. Desnuda, se estaba bañando cabe el lago. Él la miraba a escondidas desde detrás de un arbusto punzante, pinchándose cada vez que se recolocaba para mirar mejor. En realidad sólo era un playmobil vestido de guardia montada del Canadá, pero le gustaba imaginarse que era un hermoso joven semejante a los dioses y que aquella Barbie de allí era una nimfa. La espesa floresta eran bolsas de papel de CD's, el arbusto era un disquete de la mesa del ordeñador y el lago era el router ADSL, pero de los sueños también se vive.
Aburrido en el hogar familiar se derrite de calor Zeus lanzarrayos.


2 Comments:
Realmente me encanta. Almenos me has sacado algunas risas!!! pero que imaginación por Zeus....
Es pues propio de los dioses el poseer una imaginación fuera de lo común en los mortales, blanca de bello peplo.
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